No quiero ser más una esclava de su recuerdo, de sus ideas, de lo que considera de mi. No quiero estar más pendiente de saber que para el, fui solo una decepción, por haber cerrado la puerta a todo el dolor que me daba. Quiero poder dar vuelta una página, y que por fin sea el cierre del capítulo. Quiero comenzar a escribir nuevamente mi vida, la cual dejó marcada pero no llegó a derrotarla. Vivir de recuerdos no es vivir, es estar atrapada en un eterno retorno donde siempre releo lo mismo, la triste historia de mi pasado. Vivir de recuerdos es llorar la vida como si la muerte ya se anunciara. Vivir de recuerdos significa que todo fue tan devastador, que te da miedo continuar viviendo. No es lo que quiero, ya no más...prefiero continuar y crear un futuro amando mi presente, pudiendo tomar lo vivido como mi historia, pero no como el final de la misma.
Un día me dijeron "todo sirve, todo es experiencia" y realmente así es... las decepciones no son negativas, no solo nos muestran todo lo que alguien es (o no es), también nos dejan ver que es lo que queremos para nosotros, y mas claramente, lo que jamás aceptaríamos de nuevo. Un golpe, nos puede enseñar a tener más precaución para ya no lastimarnos así. Una marca en la piel, puede motivarnos a saber sanar una herida. Realmente, todo sirve. Todo lo negativo, tiene detrás algo bueno. Aquella tormenta que se veía en el cielo, hoy esta escampando. En el fondo sabía que así sería, pero es tan difícil saltar al cambio... cuando te acostumbras a vivir mal, no crees que haya otra forma, ya ni pensas en eso. Te olvidas de lo feliz que eras, y te conformas con los pequeños momentos fugaces cargados de una felicidad densa, efímera, irreal. La enfermedad de la persona con la que estás, te termina enfermando a vos, es contagiosa. Te deja inmóvil, sin palabras, sin pensamientos propios...dejas de ser vos, para ser la persona que el otro construyó de vos...una nueva versión tuya, que casualmente es todo lo contrario a lo que solías ser, te apagan.
Puede que todo esto suene cruel, y aunque en verdad si lo es, no es lo peor.
Lo más doloroso y desalmado de este dolor, no es el dolor en sí, sino los medios que usaron para hacerte daño. No cualquier persona puede venir, y de un día para el otro desarmarte así. Se que soy débil, pero no lo suficiente como para dejar que un simple extraño haga y deshaga conmigo todo lo que él hizo y deshizo, y es ahí donde radica lo más triste de esta historia.
Para que una persona tenga el poder de herirte, y que esa herida, realmente deje profundas marcas en vos, y aún así, enceguecida, sigas ahí dejándote lastimar un poco más cada día, hasta que tu cuerpo y alma ya no resistan más , tiene que haber sido alguien realmente importante, o al menos, haber usado una fuerte herramienta para lograrlo. Y así es. La primer persona que amé, carga hoy mi desilusión y mi dolor, como así también mi abandono, en sus espaldas, y su herramienta más fuerte, fue usar todo el amor que le brindé en mi propia contra. Encontró mi punto débil y no dudo en usarlo para destruirme...¿Por qué? nunca voy a saberlo, y creo que el tampoco...Considero que simplemente es una pobre persona, que como no puede dar amor del bueno, lastima y hiere siendo fiel a lo que el considera "amar", que sin dudas, nada más se distingue a lo que realmente es el amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario